Lo peor que puedes hacer es mantener tu marca personal en el anonimato. Durante años, yo misma mantuve en silencio la marca que representa mi identidad profesional: Daniela Luque.
¿Por qué?
Te está dejando atrás mientras el mundo digital crece, se fortalece y avanza. Imparable.
No te culpo. Yo estuve en tu lugar.
Y es que saber posicionarte y hacer que tu presencia profesional se note en el universo digital no es intuitivo. O, al menos, no lo fue para mí.
Tuve que estudiar cientos de horas. Me sumergí en el apasionante mundo del marketing de autoridad y, de hecho, me enamoré.
De inmediato supe que lo que estaba aprendiendo no solo me serviría a mí.
Quién lo diría…
También estaba trabajando entonces para ti. De forma que, cuando llegara este momento —hoy, ahora, al encontrarnos— pudiera decirte:
Está bien tener miedo.
Es el mejor combustible para dar un giro completo a tu vida y construirla a tu medida, no según las reglas de nadie más.
Porque eso es lo que potenciar tu presencia profesional hace por ti.
Te lo digo después de haberlo comprobado en mi piel. Hoy disfruto de la libertad que me dio posicionar mi marca digital en LinkedIn.
Resultó que decenas de miles de personas resonarían con lo que tenía por decir. Y yo, inocente en el anonimato, no lo sospechaba.
Solo al hacer oír mi voz se activó el poder magnético de mi identidad profesional. Siempre había estado ahí, adormecido, silente, esperando por ser usado a mi favor.
A mis 40 años decidí que ya era hora de construir digitalmente lo que ya tenía offline.
Y que mi alcance no se limitaría a los confines de mi nueva ciudad sueca, a la que me fui sin siquiera saber el idioma local.
Decidí que mi escenario era el mundo, que mi mejor activo era mi trayectoria, y que la herramienta más potente (y gratuita) a mi alcance era LinkedIn.
No me equivoqué.
Después de meses de investigación y aprendizaje, mi primer post consiguió tres millones de impresiones y docenas de clientes que querían trabajar conmigo. ¡Ya!
Imagina que hubiera seguido escondida… Estaría aún en aquel puesto que jamás sacaría todo mi potencial.
Cientos de miles de euros vendidos después, lo único que me pregunto es: ¿por qué no lo hice antes?
Viendo lo que esta red hizo por mí desarrollé un método propio para ayudar a mis clientes a crecer en la plataforma. Todo empieza con tu perfil y tu actividad.
Mi obsesión por entender su lógica para sacarle máximo provecho me convirtió en la creadora más reconocida en español en todo el mundo.
Piensa en lo que eso significa:
Te había dicho que mi voz hasta 2022 era anónima. Si hoy soy un referente es por lo que decidí hacer por mi marca digital.
Lo mismo que quiero para ti.
Todo lo conseguí sin pagar la versión premium de LinkedIn, sin trampas, sin pods. Solo mi voz, mi contenido y mi autenticidad.
No te hace falta nada más para conseguir aquello que quieres.
Tampoco es una colección de hashtags motivacionales ni poses estudiadas mirando al horizonte.
Y no, tu problema no es tu CV ni tu experiencia.
Es que te vendes como si pidieras perdón.
Duele, lo siento.
Pero duele aún más ver cómo desperdicias tu potencial tratando de encajar en un sistema que ni siquiera funciona.
¿Sabes qué es lo verdaderamente sexy en una marca profesional?
Son las cicatrices que has acumulado, los retos que enfrentas y las opiniones que invitan al debate.
Esa es la marca que el mundo está esperando. No necesitamos otro “apasionado por los retos” o “enfocada en resultados”.
Necesitamos tu verdad, tu perspectiva, tu voz. Las auténticas.
Tu identidad profesional representa el territorio que conquistas con tus ideas, las conversaciones que provocas, las mentes que despiertas y los corazones que tocas.
Así, dejas un rastro indeleble cuando te atreves a ser magníficamente tú.
En un mundo cada vez más competitivo, la seducción profesional ya no viene de parecer “empleable”.
Ahora, se trata de ser inolvidable. Inconfundible.
Cuando defiendes tus ideas con la misma pasión que defiendes tus sueños, marcas la diferencia.
Al mostrar tus heridas con la misma elegancia que tus logros, enseñas autenticidad.
Y siendo tan genuinamente tú, el mundo no tiene más remedio que prestarte atención.
Te lo dije antes: quién diría que de todos los sitios en Internet, terminarías aquí, en mi casa.
Soy Daniela Luque y juntos aplicaremos una estrategia personalizada para potenciar tu marca personal.
¿Empezamos?

funciona gracias a Ofrecido por WordPress.com.